Una latina de infarto, cuando la contrató mi mujer, supe que me la tenía que follar, así que cuando la pille a solas, se la meti hasta los huevos, sin avisar y de un solo golpe, la muy puta no podía parar de gemir y me suplicó que me corriera en su cara…


25/08/2010





No hay comentarios todavía... ¡Sé el primero en dejar uno!